EL informe de lectura es uno de los tipos de trabajos escritos más solicitados por los profesores a sus estudiantes. Su valor pedagógico radica, por un lado, en que motiva la lectura de textos clave vinculados con los géneros discursivos de una disciplina específica y, por otro, favorece la producción –por parte del estudiante- de textos expositivo-explicativos, descriptivos, analíticos, interpretativos y argumentativos. Esto es posible porque el estudiante, luego de leer comprensiva y críticamente, asume la labor de escritor que busca dar cuenta de lo leído. Y ya sabemos la importancia que tiene este proceso en el aprendizaje y la construcción de conocimiento, porque: El que realiza el informe de lectura se ve sujeto a una reflexión y una voluntad de conocimiento, tomando una posición objetiva y subjetiva a la vez: objetiva, porque toma distancia para no dejar de lado aspectos importantes de la lectura; subjetiva, porque entra en juego dos aspectos: uno, la reflexión pertinente y oportuna, donde los conocimientos previos pueden relacionar o ampliar la información, y dos, la autonomía para redactar, según su estilo, el informe de lectura (Goyes, s.f., p. 1).
Por lo tanto, el informe de lectura es un
nuevo texto que surge del proceso de comprensión lectora aplicado por el
estudiante. Ese texto que resulta de la lectura seria, metódica y orientada de
un texto fuente adquiere independencia y se puede mostrar como una producción
autónoma puesto que un tercer lector puede leerlo e interpretarlo sin necesidad
de haber leído la obra fuente. Eso hace que la redacción de informes de lectura
sea una actividad de notoria relevancia en el ámbito académico porque el
estudiante estructura su pensamiento y adquiere elementos para asumir puntos de
vista críticos y debidamente argumentados, y prepararse para la escritura de
otras tipologías académicas como ensayos y monografías.
La realización de un informe de lectura puede
lograrse a partir del fragmento de una obra, de la obra completa o de varios
textos que guardan cierta afinidad temática o discursiva y entre los cuales se
establecen relaciones significativas. El informe, sin embargo, debe guardar
fidelidad a los conceptos y al lenguaje propio de la disciplina o la
especialidad temática. Por ello, es importante que el estudiante conozca
algunas pautas generales y recomendaciones para la elaboración de informes de
lectura. Lopera, H. (s.f.).
Sin embargo, no está sujeto a un único modelo
para su estructuración. De hecho, existen varias guías de elaboración; la más
común es la que
corresponde a la estructura
descriptivo-analítica, que se compone de las siguientes partes:
- Encabezado: datos del estudiante, nombre de
la asignatura y fecha – Título
- Introducción: incluye el objetivo del
informe, la justificación y una breve descripción de las partes en que está
estructurado el informe
- Cuerpo o desarrollo del informe de lectura:
basado en los capítulos, partes o secciones en que está dividido el texto
fuente
- Conclusión
Referencias
Bibliograficas
Asimismo, este informe tiene un
componente subjetivo, en tanto que su redacción involucra la reflexión por
parte del lector. Producto de esta, el redactor decide si ampliar o no la
información leída. En el proceso, utiliza su propio estilo de redacción y escoge
determinadas estructuras comunicativas de acuerdo con sus preferencias
personales.
Desde el punto de vista pedagógico, el
reporte de lectura tiene un gran valor. Este obliga al hábito de la lectura,
con lo que el conocimiento se ve muy favorecido. Adicionalmente, la lectura se
hace desde una posición crítica, evaluativa. Además, fomenta la redacción
coherente, la capacidad de síntesis y la postura analítica ante los textos.
Estructura de un informe:
Existen muchos modelos de informes, pero la
estructura que siguen no suelen variar en exceso, aunque dependiendo de la
disciplina se añaden elementos o se especifican ciertos partes del informe. Como mínimo, un buen informe
debería comprender las siguientes partes básicas:
La portada. Se trata de la página inicial en la que se colocan el nombre del
informe y los datos del autor.
o
El índice. En esta parte quedará señalada la estructura del informe y
las partes que va a contener, además de las páginas totales.
o
La introducción. Es un breve texto en el que se especifica el objeto del que va a tratar
el informe.
o
El cuerpo. Es la parte más
densa, en la que se vuelca toda la información del tema que se trata.
o
Las conclusiones. Aquí es
donde se pueden observar todos los resultados y respuestas.
- La bibliografía.
Al final del informe se señalan todas las fuentes de información
consultadas para su realización.
o
características de un informe de lectura;
o
para aprender a redactarlo
correctamente y no incurrir en fallos inútiles. Para saber cómo hacer un informe, tendremos que
tener en cuenta unas cuantas pautas y rasgos básicos de este tipo de escrito:
o
Claridad. Un informe, sea del tipo que sea,
debe por ser entendido por cualquier persona con un nivel cultural medio. Una
redacción sencilla y una estructura coherente entre las ideas expresadas será
esencial para que un informe científico, por ejemplo, llegue al mayor número
de público.
o
Redacción concisa y
directa. Estrechamente ligada al punto anterior, la información que se dé a
conocer en un informe deberá ser la estrictamente necesaria, aunque detallada.
o
Objetividad: Entre las características de un buen informe,
esta ocupa un lugar especial, puesto que si todas aquellas interpretaciones que
se vuelcan en el informe no están correctamente fundamentadas, no será válido,
pudiendo perderse credibilidad y
tiempo de trabajo.
o
La replicabilidad:
Esto significa que, en cualquier modelo de informe, tan solo leyendo su
contenido, el lector puede repetirlo y contrastar la veracidad de las
conclusiones que se exponen.
- Sobriedad: Dependiendo del tipo de
informe que se esté trabajando, se deberá emplearse un lenguaje adecuado en su redacción, utilizando terminología específica necesaria.
Los reportes de lectura se pueden clasificar
dentro de tres grandes grupos:
Expositivos.- En ellos se exponen los
hechos y situaciones leídas de manera ordenada, sin realizar análisis profundos
del tema en cuestión.
Demostrativos.- Estos son aquellos en
donde se toma una idea central del texto leído, se presentan opiniones
objetivas sobre el tema tratado en la lectura.
Interpretativo o de análisis.- En ellos se analizan e
interpretan los hechos y situaciones que se representan en la lectura, se
redactan en un tono analítico y se documentan concienzudamente.
En todos ellos el reporte de lectura brinda una visión de lo que
entendemos de aquella lectura que realizamos, ya sea con nuestras propias
palabras o utilizando extractos de la propia lectura, como resúmenes y/o
transcripciones.
Actividades:
1-Responde las siguientes
preguntas:
¿Qué
es un informe de lectura?
¿Cuál
es la función de un informe de lectura?
¿Cuáles
son las partes de un informe de lectura?
¿Cómo
hacer un informe de lectura?
¿Cuáles
son los pasos a seguir para elaborar un informe de lectura?
2-Realiza:
-Estructura
de un informe de lectura.
-Tipos
de informes de lectura.
-Realiza un informe de lectura.



